Muchas mujeres creen que la distracción mental significa que no están lo suficientemente interesadas o que no se esfuerzan lo suficiente. Con mayor frecuencia, significa que el cuerpo está bajo estrés, alerta o demasiado impulso mental para tranquilizarse rápidamente. La presencia no siempre es un cambio. A veces es una transición.
¿Por qué sucede esto?
Un sistema nervioso ocupado no se calma inmediatamente porque usted desea que la intimidad se sienta diferente.
Si tu día ha sido mentalmente ruidoso, es posible que tu atención aún mantenga esa velocidad.
Por qué forzar el enfoque es contraproducente
Intentar estar presente puede convertirse accidentalmente en otra tarea de rendimiento. Eso añade aún más presión.
La mejor pregunta es a menudo qué ayudaría al cuerpo a sentirse menos vigilado y menos apresurado.
Lo que ayuda suavemente
Menos estimulación, más privacidad, una acumulación más lenta, lubricación y un ritmo más claro a menudo ayudan a que la atención se asiente de forma más natural.
Algunas mujeres también se benefician de productos más silenciosos porque menos ruido significa menos vigilancia.
Qué recordar
La mente divagando no significa fracaso. A menudo significa que tu cuerpo necesita un camino más gradual hacia el presente.
Esto es información, no un defecto.
La presencia generalmente crece cuando la experiencia se siente más segura y sencilla, no cuando exiges más concentración de ti mismo.